El término que se utiliza para denominar la presencia de marcas dentro de un contenido audiovisual es product placement o brand placement, una manera de ayudar a la financiación de la obra con marcas susceptibles de acompañar la trama, dándole incluso una dosis de realismo y credibilidad al contenido.

Integrar marcas parece una tarea fácil, pero esconde un sinfín de posibilidades que deben derivar en un objetivo claro: que la integración sea creíble y natural.

Esa integración de la marca comunica por sí sola (ya he hecho publicidad…)  sin necesidad de hablar ni de hacer referencia a la misma, generando sensaciones en el espectador, que pueden ir desde el rechazo hasta el gusto y la simpatía por una integración natural y creativa.

Es aquí donde reside la característica principal del product placement, su capacidad para ser un elemento artificial o para ser un punto más en favor del contenido.

Desde Alternativa, desmenuzamos los guiones en busca de una integración real, que aporte valor, que sea creíble e incluso necesaria para el contenido, que nos muestre un uso lógico y atractivo de la marca, de manera que el contenido nos lleva a ella y no es la marca la que se adueña de un contenido independiente.

Y es que la ficción, al fin y al cabo, busca enseñarnos un mundo real y creíble, con situaciones cotidianas, y no hay nada más cotidiano y real que convivir con marcas en entornos habituales de nuestro día a día. Las marcas forman parte de nuestra vida y, por qué no, también de la vida de los protagonistas de nuestras series y películas favoritas.