Según un estudio de la universidad de Harvard, el 95% de las decisiones que tomamos en el día a día nacen en nuestro inconsciente. La compra y el marketing impulsivos tienen mucho que ver con los mecanismos mentales que dirigen nuestras acciones, y es que en ese impulso tiene mucho que ver el inconsciente, por lo que es muy importante estudiar como sugestionar y estimular este inconsciente para llegar a la venta.

Aquí van algunos trucos, que vemos eficaces en Alternativa de Medios:

Escasez: Cuanta menos gente puede acceder a un recurso, más aumenta su valor. Por ejemplo, cuando un escritor muere sus libros se revalorizan. Las empresas utilizan esto a su favor, todos hemos caído en solo quedan 25 plazas o edición limitada de este producto, cómpralo antes de la semana que viene.

El precio más caro, primero: Un truco infalible. Si hay dos productos se debe presentar primero el más caro, explicando bien los beneficios, creando interés y justificando muy bien por qué un producto determinado vale lo que vale.

Relativizar el precio: Lo primero que debemos hacer es justificar el precio y compararlo con otros gastos. Frases como “cuesta menos que un café al día” o “Ya no tendrá que volver a gastar en tal cosa nunca más” ayudan a hacer que el producto parezca más accesible.

Primero convence… y luego baja el precio: Si se interesa por el precio alto, al precio bajo no podrá decirle que no.

Autoridad: Cuando compramos algo queremos lo mejor. Aquí se ve reflejado el por qué las marcas luchan por estar en el top off mind de sus clientes, para tener toda la autoridad

Interacción social: Generar empatía y confianza con el cliente tanto en redes sociales como en tú pagina web.

Anticipación: Hay que generar expectación, debemos generar que la gente tenga ganas de ver lo que ofreces, así seguro que hay mucha más gente dispuesta a comprarle o mínimo prestarle atención.

Facilidad y rapidez: Uno de los fallos más comunes cuando uno empieza, es poner las cosas difíciles, cuando debería ser muy fácil para el cliente. EL proceso de compra no debe tener pérdida, la obtención del producto debe de ser sencilla, etc.

Habla siempre para el sí: Hay que dirigirse al cliente siempre en afirmativo, un truco sencillo según marketing directo es hacer siempre preguntas que tenga una respuesta afirmativa. Aprovechando este impulso, la venta llegará mucho más fácil.   

Fuente: Marketing directo